Hooke


Hooke Equipamento de Radiofrequência

El equipo

Hooke es un equipo destinado a la aplicación de la energía de radiofrecuencia utilizada en tratamiento médico, estético y cosmético, con penetración profunda o superficial. Es microcontrolado por una frecuencia de operación del generador de radiofrecuencia de 27,12MHz y presenta la potencia máxima de 120W, aplicador bipolar (penetración superficial hasta 4mm de profundidad) y monopolar (penetración profunda de 15 a 20mm de profundidad).

Este equipo permite el enfriamiento por medio de un aplicador criogénico (cooling) para preservación de la epidermis antes y después de la terapia. Y tambiém cuenta con un panel de control toque suave, gabinete ergonómico, ruedas que facilitan su desplazamiento y un pedal de accionamiento.

Un aceite de origen vegetal es usado durante el tratamiento para evitar la fricción entre la punta del aplicador y la piel. El uso del termómetro infrarrojo es el principal factor que indica si la potencia seleccionada es la ideal o no, además, claro, de las informaciones sensoriales del paciente.

Este equipo debe ser usado solamente bajo prescripción y supervisión de un profesional diplomado.

 

Acompañan al aparato:

  • 1 electrodo aplicador de radiofrecuencia bipolar;
  • 1 electrodo aplicador de radiofrecuencia monopolar;
  • 1 aplicador cooling (enfriamiento);
  • 1 cable eléctrico separable;
  • 1 pedal de accionamiento;
  • 1 termómetro infrarrojo;
  • 1 manual digital de funcionamiento;
  • 1 empaque de fusible de repuesto;
  • 1 vidrio de aceite vegetal especial para radiofrecuencia 300ml;
  • 1 cinta métrica;
  • 1 pancarta.

 

El uso de cables, electrodos y otros accesorios diferentes de aquellos especificados arriba puede resultar en un aumento de las emisiones o disminución de la inmunidad del equipo. Este aparato y sus características podrán sufrir alteraciones sin previo aviso.

 

Características técnicas

  • 127/240V | 50/60Hz;
  • Temporizador (tiempo de aplicación): 1 a 30 minutos (+/-5%);
  • Dimensiones (mm): 400 x 470 x 1200 (L x P x A);
  • Peso (aproximado sin accesorios): 35kg.


Diferenciales


¿Qué es la radiofrecuencia?

La radiofrecuencia es una energía electromagnética que se propaga rápidamente en el espacio y está constituida por un campo eléctrico y un campo magnético, formando una energía electromagnética. Ha sido extensamente usada en la medicina hace más de 50 años.

El efecto de su energía electromagnética en el cuerpo humano depende de la frecuencia aplicada. En baja frecuencia, ella causa convulsión muscular y es utilizada, por ejemplo, en el desfibrilador eléctrico, o sea, en la corriente eléctrica. En frecuencias más elevadas, la energía electromagnética induce a un calentamiento en los tejidos que están en contacto con el electrodo y es empleada, por ejemplo, en el bisturí eléctrico. En la estética, su aplicación tuvo inicio en 2002, en los Estados Unidos.

Nuestro equipo Hooke recibió este nombre en homenaje al físico inglés Robert Hooke, que publicó, en 1676, la ley de elasticidad, conocida como la Ley de Hooke.

El colágeno es una de las proteínas más abundantes de nuestro cuerpo y es responsable por la forma estructural de diversos órganos, incluyendo la piel y el tejido subcutáneo. Las fibras de colágeno son constituidas por una triple hélice de proteínas que, al ser calentadas a una temperatura correcta por un determinado tiempo por la radiofrecuencia, sufren una deformación y engrosamiento denominado termocontracción del colágeno.

 

Inicio de las aplicaciones terapéuticas

El uso de la diatermia empezó en 1892, cuando d’Arsonval usó campos de radiofrecuencia electromagnética con 10KHz de frecuencia, para producir la sensación de calor sin las contracciones musculares que ocurren en las más bajas frecuencias.

La interacción de la radiación electromagnética con los tejidos biológicos varía acentuadamente con la frecuencia. Las ondas de radio son divididas en franjas de ondas largas (KHz) y ondas cortas (MHz). A principios del siglo XX, eran usados equipos de diatermia por ondas largas, que alternaban campos eléctricos en KHz. Esta tecnología fue posteriormente empleada en la construcción de bisturís eléctricos. En contrapartida, la diatermia por ondas cortas se refiere al calentamiento producido por campos electromagnéticos alternados por altas frecuencias en MHz. Cuando comparados, los efectos térmicos de la diatermia por ondas largas son mucho más superficiales que los fomentados por las ondas cortas.

Este tipo de calentamiento terapéutico se tornó popular, pues la energía de alta frecuencia puede penetrar más profundamente en los tejidos, presentando superior ventaja cuando comparada con otros métodos que calientan los tejidos de manera superficial. Mientras que, a través de un baño de luz, se observa un descenso acentuado en la temperatura.

Después de 15 minutos del fin del tratamiento, con el uso de las corrientes de alta frecuencia, se observa un aumento inicial en la temperatura, la cual se mantiene por hasta 90 minutos tras el fin del tratamiento. Esta interesante comparación resalta el efecto térmico considerablemente más duradero de la terapia.

Hay dos efectos provocados por las corrientes de alta frecuencia que controlan el comportamiento dieléctrico de los tejidos: uno es la oscilación de las cargas eléctricas libres o iones, mientras que la otra es la rotación de los dipolos de las moléculas que acompañan a la misma frecuencia del campo electromagnético aplicado. Son estos los efectos responsables por el surgimiento de corrientes eléctricas y, por tanto, del calentamiento de los tejidos.

El efecto de la energía electromagnética en el cuerpo humano depende de la frecuencia aplicada. En baja frecuencia, la energía electromagnética causa convulsión muscular y es utilizada, por ejemplo, en el desfibrilador eléctrico. En las frecuencias más elevadas, la energía electromagnética induce corriente que causa calentamiento en los tejidos que están en contacto con el electrodo y es utilizada, por ejemplo, en el bisturí eléctrico.

En alta frecuencia, el campo electromagnético causa la polarización y la oscilación de las moléculas de agua. La fricción entre las moléculas transforma la energía electromagnética en calor.

 

Los equipos de radiofrecuencia

La radiación electromagnética usada para los equipos electromédicos está dentro de la faja de RF usados para comunicaciones. De esta forma, podría interferir en señales y, para evitar tal interferencia, la Federal Communication Commission (FCC), que tiene como función reglamentar todas las formas de telecomunicación, designó frecuencias específicas para aplicaciones médicas, que son seguidas por la Agencia Nacional de Telecomunicación (ANATEL). Las fajas permitidas están centralizadas en 13,56MHz, 27,12MHz y 40,68MHz.

La frecuencia de 27,12MHz es la más usada, porque posee la más amplia faja y, además, es la más fácil y la menos cara de ser construida, por tanto, es la más estudiada. Hooke es el único equipo brasileño que está dentro de estas normas.

Equipos en la faja de frecuencia de KHz no calientan los tejidos por el campo electromagnético generado y sí por la resistencia al paso de la corriente. El calentamiento es más lento y, muchas veces, la temperatura necesaria no consigue ser alcanzada.

 

Efectos terapéuticos

El equipo Hooke induce el calentamiento en los tejidos biológicos a través del efecto rotacional de las moléculas de agua (dipolos), que es provocado por el campo electromagnético alterno en alta frecuencia de 27,12MHz. Este equipo posee dos aplicadores de radiofrecuencia: el aplicador bipolar, para una aplicación superficial (hasta 4mm de profundidad) y el aplicador monopolar, para una penetración volumétrica más profunda (de 15 a 20mm de profundidad).

  1. Movimiento rotacional de las moléculas de agua (dipolo) en el campo electromagnético alterno (monopolar);
  2. Resistencia de los tejidos a la conducción del campo electromagnético de la radiofrecuencia (bipolar).

La energía emitida por los aplicadores del Hooke se convierte en calor, principalmente por el aumento de la cinética de las moléculas de agua del tejido, consecuentemente, la energía se dispersa para volúmenes tridimensionales de tejido en profundidades controladas.

La temperatura de 57 a 61°C es frecuentemente descrita como la temperatura de retracción del colágeno, en que la cantidad de contracción es determinada por una combinación de tiempo y temperatura. La mejor combinación entre tiempo y temperatura debe ser escogida privilegiando la protección máxima de la epidermis.

El equipo Hooke presenta un aplicador de enfriamiento (cooling) que permite una acción más confortable y efectiva, pues actúa como mecanismo de cuidado con la epidermis. La temperatura superficial de la piel, evaluada constantemente por un termómetro infrarrojo (IR), debe ser mantenida entre 40 y 42°C.

 

Efectos inmediatos del Hooke en la piel con el aplicador bipolar

La piel posee una base de sustento formada por fibras colágenas y elastinas, la cual determina  su grado de firmeza y elasticidad, que disminuye progresivamente a lo largo del tiempo, formando las arrugas y dejando la piel con un aspecto flácido. Las fibras de colágeno son constituidas por una triple hélice de proteínas.

El calentamiento de esa estructura, con una temperatura correcta por un determinado tiempo, puede inducir a la inmediata contracción del tejido y de su engrosamiento. Este efecto es el resultado de la termocontracción del colágeno.

La capacidad de retracción del colágeno con la energía térmica no se trata de un concepto nuevo en el área de la medicina estética y es extremamente atrayente cuando ocurre con mínimo o ningún daño epidérmico. Eso acarrea una suavización de arrugas y de líneas faciales, además de ser una poderosa ayuda en el tratamiento de la flaccidez de piel, incluso después de la liposucción. Así, la contracción inmediata del colágeno puede ser inducida por el Hooke, objetivando el rejuvenecimiento, el tratamiento de la flaccidez de piel u otras señales de envejecimiento facial o corporal.

A – Representación esquemática de la estructura en triple hélice del colágeno; B – Contracción del colágeno fomentada por el calor, transformándose en una estructura en forma de bobina amorfa (adaptado de Ruiz-Esparza, 2006).

 

Efectos inmediatos del equipo Hooke en el tratamiento de la celulitis y de la adiposidad localizada con el aplicador monopolar

El tratamiento con el equipo Hooke fomenta cambios en la estructura del colágeno, causando alteraciones morfológicas del septo de tejido conjuntivo, que contiene las células de grasa. El aumento de la temperatura local genera la activación del flujo sanguíneo, favoreciendo la lipólisis y el drenaje.

Hooke proporciona un efecto de contracción volumétrica del área tratada (reducción de medidas) en la mayoría de los pacientes.

 

Efectos del equipo Hooke en el tratamiento de la celulitis y de la adiposidad localizada a medio y a largo plazo

Los efectos terapéuticos del Hooke son de doble naturaleza: inicialmente, el tratamiento provoca una inmediata contracción del colágeno; enseguida, ocurre el disparo de una cascada de señalización, abarcando mediadores del proceso inflamatorio, de reparo y de regeneración de tejidos en respuesta a la leve lesión térmica mediada.

Este mecanismo abarca deposición y remodelado del colágeno (neocolagénesis), así como de la elastina (neoelastogénesis), que puede perdurar a lo largo de los meses. Tal proceso, al reestructurar la piel y el tejido subcutáneo, deja la apariencia más firme y más lisa.

Indicaciones


  • Rejuvenecimiento y tensionamiento de la piel;
  • Reducción de celulitis;
  • Reducción de adiposidad localizada;
  • Mejora en la apariencia de las cicatrices;
  • Tratamiento de estrías;
  • Tratamiento de flaccidez de piel.

 

Ventajas del tratamiento con la radiofrecuencia:

  • Bajo riesgo de complicaciones;
  • Puede ser aplicado en cualquier tipo de piel;
  • Bajo costo operacional;
  • Calentamiento homogéneo;
  • Prácticamente indoloro (sensación de calentamiento);
  • Se trata de una técnica no invasiva, sin efecto sistémico, no causa dependencia;
  • Sin efectos colaterales indeseados.

Contra indicaciones


  • Así como mujeres embarazadas deben permanecer a una distancia mínima de 15 metros del generador;
  • Tumores malignos;
  • Dispositivo electrónico implantado. Se recomienda que un paciente con un dispositivo electrónico implantado (ej.: marcapasos cardíaco) no sea sometido a la radiofrecuencia, a menos que una opinión médica especializada haya sido anteriormente obtenida;
  • Aparatos auditivos deben ser retirados. Si sometidos a la radiofrecuencia, los aparatos auditivos pueden sufrir irregularidades en su funcionamiento. Las personas portadoras de marcapasos y aparatos auditivos, por tanto, no deben permanecer en las inmediaciones del equipo de radiofrecuencia cuando son encendidos;
  • Tuberculosis;
  • Fiebre;
  • Artritis reumatoide;
  • Uso reciente de isotretinoina (inferior a un año) para el tratamiento del acné vulgar, pues puede inducir a una intensa renovación de la epidermis, dejando la piel altamente sensibilizada;
  • Sobre materiales rellenadores de la dermis;
  • Piel irritada o con condiciones adversas. La aplicación de la radiofrecuencia debe ocurrir solamente sobre la piel íntegra;
  • Implantes metálicos grandes, pues los metales concentran energía electromagnética. Para impedir posibles concentraciones de energía alrededor del implante y los peligros resultantes (quemaduras), la aplicación de radiofrecuencia deberá ser usada solamente si las indicaciones son más importantes que posibles efectos adversos;
  • Enfermedades crónicas sistémicas, tales como: diabetes, hipertensión, enfermedad arterial coronaria, insuficiencia renal etc.;
  • Alteraciones de sensibilidad. La aplicación de radiofrecuencia debe ser usada con precaución sobre zonas con alteraciones sensoriales. Se necesita especial cuidado también para pacientes debilitados, una vez que la dosis depende en gran parte de la sensación de calor sentida por parte del paciente. El dolor es un indicativo de que se está produciendo calor excesivo;
  • Lentes de contacto. Existen indicios de que puede aparecer un calentamiento localizado si el ojo dotado de lentes de contacto es expuesto a la radiofrecuencia. Por tanto, es recomendable que el paciente remueva sus lentes de contacto para la aplicación de radiofrecuencia Hooke;
  • Tejidos isquémicos. Se debe evitar este tratamiento sobre tejidos isquémicos, pues el aumento de la demanda metabólica no puede ser satisfecho con una respuesta vascular correspondiente, pudiendo aparecer como consecuencia dolor y necrosis.

Preguntas


¿En qué consiste el Hooke?

El Hooke es un equipo de radiofrecuencia para tratamientos médicos, estéticos y cosméticos, que induce a la producción natural de colágeno y de elastina.

Está compuesto por tres aplicadores para aplicación cutánea: dos aplicadores de radiofrecuencia bipolar (penetración superficial hasta 4mm) y monopolar (penetración profunda de 15 a 20mm), que producen un campo electromagnético de alta frecuencia (27,12MHz), y un aplicador criogénico (cooling) para efecto de choque térmico y preservación de la epidermis.

La combinación de intenso calor y frío permite al Hooke ser efectivo y tolerable. No hay un periodo de recuperación tras el tratamiento, el paciente puede retornar a sus actividades de rutina inmediatamente.

 

¿Cuáles son las principales ventajas de la aplicación con Hooke en los tratamientos estéticos?

El equipo Hooke representa una forma de terapia ventajosa, en especial, al tratamiento de la flaccidez de piel. Hasta hace poco tiempo, el tratamiento de la flaccidez de piel era un desafío. El uso de técnicas quirúrgicas en estos casos era lo que había de más efectivo, sin embargo, los riesgos inherentes a una cirugía asociados al tiempo de recuperación, producción de cicatrices y, aun, el alto costo de ese tipo de intervención, muchas veces imposibilitaban el tratamiento.

Una ventaja adicional es la rapidez de los resultados, normalmente visible ya en las primeras sesiones. La terapia con Hooke presenta efectos secundarios prolongados de estímulo a la síntesis de colágeno de forma natural, que puede perdurar por meses.

También puede ser aplicado en cualquier fototipo de piel, es decir, diferentemente de la mayoría de los lasers no ablativos (laser y de la luz intensa pulsada), que tiene como objetivo de absorción específica la melanina y la hemoglobina. Por tanto, el Hooke puede ser aplicado en pieles morenas y negras.

Finalmente, en el tratamiento con Hooke, no existe downtime, o sea, tiempo de reposo después de su aplicación. El paciente puede continuar con sus actividades de vida diaria normalmente.

 

 

¿Cuál es el principio básico de la tecnología Hooke?

El principio básico de la tecnología Hooke es la energía electromagnética denominada radiofrecuencia, que se destaca por la capacidad de inducir movimiento de partículas ionizadas. Esta característica es utilizada en la transmisión de señales (como radio y televisión) y de ahí viene el nombre radiofrecuencia. Las frecuencias de RF definidas como altas varían de 0,3 a 100MHz. La frecuencia del Hooke es 27,12MHz.

 

¿El tratamiento causa dolor?

No, una vez que la sensación referida es de calentamiento de tejidos. Para alcanzar los efectos terapéuticos deseados, la temperatura superficial debe alcanzar entre 40 y 42ºC. El monitoreo de la temperatura superficial de la piel con un termómetro infrarrojo debe ser constante y es importante que la sensibilidad térmica y dolorosa del paciente esté preservada.

 

¿El Hooke es un equipo seguro? 

Sí, el Hooke es un equipo seguro, pues ofrece un aplicador criogénico (cooling) para preservar la epidermis antes y después de la terapia.  Además, Hooke cuenta con un termómetro infrarrojo como principal factor para indicar si la potencia seleccionada es la ideal o no y, también, dos aplicadores de radiofrecuencia: el aplicador bipolar, para una aplicación superficial (hasta 4mm de profundidad), y el aplicador monopolar, para una penetración volumétrica más profunda (de 15 a 20mm de profundidad).

Su seguridad es perceptible también con los resultados benéficos ofrecidos por el Hooke y su radiofrecuencia, siendo que: puede ser aplicado en cualquier tipo de piel, calentamiento homogéneo y prácticamente indoloro (sensación de calentamiento).

Se trata de una técnica no invasiva, sin efecto sistémico, no causa dependencia y sin efectos colaterales indeseados.

 

¿Cuál es el número ideal de sesiones para obtener buenos resultados?

El número de sesiones se relaciona al objetivo terapéutico, metabolismo individual, tipo de piel, grado de flaccidez y edad. Pero es posible, en las primeras sesiones, observar los resultados positivos.

 

¿ Hooke puede ser vinculado a otros tratamientos estéticos?

Sí. En los casos de celulitis y de adiposidad localizada, los resultados del tratamiento serán mejores si son vinculados a la terapia combinada Heccus Turbo.

En los casos de flaccidez muscular, se recomienda vincular a la electroestimulación con corrientes Aussie o rusa. En los tratamientos faciales, el Hooke puede también ser vinculado al uso de corrientes, en especial, las microcorrientes y al uso de dermocosméticos.

La carboxiterapia Ares también potencializa resultados, además de las técnicas manuales de masaje, que son muy bienvenidas.

¿Los aplicadores bipolar y monopolar pueden ser utilizados en el mismo local durante la misma sesión?

Sí. En los cuadros, por ejemplo, donde la celulitis y/o la adiposidad localizada están asociadas a la flaccidez de piel, se usan los dos aplicadores en la misma sesión. El aplicador bipolar actúa más superficialmente tratando la flaccidez, mientras que el aplicador monopolar actúa más profundamente tratando la celulitis y/o la adiposidad localizada.

 

¿Cuáles son las recomendaciones post tratamiento?

No hay ninguna manutención o periodo de recuperación después del tratamiento con Hooke. El paciente puede retornar a sus actividades de rutina inmediatamente.

De forma similar a otros tratamientos, el paciente debe estar consciente de que debe mantener un estilo de vida saludable (con dieta y ejercicios).


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